Aunque el ritmo de escritura sea el mismo que en los dos libros anteriores, seguir a Luce por sus vidas anteriores es aburrido.
El libro empieza bien, es interesante, pero el resto, hasta llegar al epílogo, es lo mismo una y otra vez.
Kate nos sumerge en las vidas pasadas de Luce y todos sus amigos la siguen. Incluyendo los inexpertos Nefilim con las Anunciadoras. Esta parte de la historia no es tan emocionante como pensé que sería. Vemos como Daniel la sigue sin poder encontrarla nunca. El punto de vista de Daniel no es más emocionante que el de Luce.
Luce a veces me saca de quicio y me dan ganas de pegarle; nunca entiende nada cuando le explican algo importante. Por más obvio que sea. A veces desearía que fuera un poco más como Shelby y menos plana, monótona y aburrida. Su vida gira entorno a Daniel, haciendo que no pueda hacer nada sin preguntarse si él lo aceptaría o no. Con cada hoja que paso, más prefiero a Cam antes que a Daniel. Kate dibuja mejor a los personajes secundarios que a los principales. Daniel y Luce son planos y aburridos comparados con Shelby, Arriane y/o Roland. Como si les faltara unan chispa.
En este libro se conoce a un nuevo personaje, al malo de los malos de toda historia de ángeles, y junto con él, su malvado plan para destruir el mundo tal y como lo conocemos. Un plan que le explica a Luce y que ella, obviamente, no entiende.
Al final, o todos se juntan contra un enemigo mayor o no tendrán ni la más mínima esperanza.
Tienen que salvar el mundo en nueve días.
¡Hola!
ResponderEliminarYo me leí el primer libro y me gusto bastante... tengo que retomar la lectura jeje, me alegro que te gustara.
He seguido tu blog ¿Me seguirías devuelta?
Un abrazo.